Las
aerolíneas pagarán por el cambio climático
Las compañías aéreas también
tendrán cuotas de derechos de reducción de
emisiones de gases de efecto invernadero
María García de la Fuente (Publico.es) / 21-12-2007
Los vuelos con destino o salida desde cualquier país europeo
tendrán una cuota de derechos de emisión asignada
a partir de 2012, al igual que ya tienen los sectores industriales
y energético. La propuesta de directiva adoptada ayer por
los ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea tiene
como objetivo incluir a la aviación civil en la lucha contra
el cambio climático, a la vista de su tendencia al incremento
de emisiones desde 1990: han crecido un 100%.
De esta forma, España, como el resto de países comunitarios,
tendrá que asignar derechos de emisión de gases de
efecto invernadero a las compañías con domicilio
social en España y a los vuelos de compañías
no españolas con entrada o salida en aeropuertos nacionales.
Las únicas excepciones son los vuelos que se realicen en
aviones de pequeño tamaño y que se consideren servicio
público entre las islas Canarias y en el archipiélago
de Madeira, por ser regiones ultraperiféricas, explicó la
directora de la Oficina Española de Cambio Climático,
Teresa Ribera.
La medida es controvertida porque 2012 es el último año
del primer período de vigencia del Protocolo de Kioto, y
habrá que incluir un nuevo sector en el cómputo de
derechos de emisiones por países, lo que supone una dificultad
añadida. Por eso, países como España pedían
que se incorporasen las aerolíneas en 2013 para el siguiente
período de régimen de comercio de emisiones.
Emisiones 2004-2006
La base para calcular las emisiones asignadas a cada vuelo
y cada compañía es el promedio de emisiones de 2004 a 2006,
y no el año base del Protocolo de Kioto de 1990. Una vez
asignadas las cuotas, las compañías entrarán
en el mercado de derechos de emisión y si exceden o no llegan
a lo asignado podrán comprarlas y venderlas. Además,
las aerolíneas podrán realizar proyectos de desarrollo
limpio en terceros países para deducirse emisiones, como
ya hacen los sectores energéticos. El 10% de los derechos
de emisión de dióxido de carbono (CO2) para las aerolíneas
se subastarán.
La decisión de la UE lleva en discusiones desde 2001, cuando
se lanzó la primera advertencia a las compañías
de aviación civil para que adoptaran medidas de reducción
de emisiones. Por parte de las autoridades europeas se plantearon
dos medidas para conseguir disminuir la generación de gases
de efecto invernadero: imponer cuotas o fiscalidad, indica Ribera.
Los carburantes de la aviación están exentos de impuestos,
por lo que se planteó gravar para combatir el cambio climático.
Finalmente se ha optado por las cuotas. La propuesta de directiva
europea también ha incluido los vuelos de monarcas, presidentes
de gobierno y ministros de la UE, y se exceptúan los de
terceros países.
¿Billetes 40 euros más caros?
El sector de la aviación civil genera el 5% de las emisiones
globales de gases de efecto invernadero y, aunque es una cantidad
pequeña porcentualmente, la tendencia al incremento es enorme.
De ahí la urgencia de la Unión Europea por adoptar
medidas. Estados Unidos se ha mostrado en contra desde el principio
de las negociaciones, hace seis años. El argumento de la
Administración estadounidense es que, dado que no ha ratificado
el Protocolo de Kioto, sus aviones tampoco deben tener cuotas de
asignación de emisiones. Una de las consecuencias de esta
propuesta podría ser el aumento del precio de los billetes.
Un estudio de la Comisión Europea calcula que se pueden
encarecer hasta 40 euros en los de ida y vuelta.
La Asociación Europea de Aerolíneas argumenta que
la incorporación de la aviación al sistema de comercio
de emisiones no debe afectar a la competitividad de la industria
ni a su crecimiento económico, y que al ser las compañías
compradoras y vendedoras de derechos, también se les debe
permitir acceder a los mecanismos de desarrollo limpio, como el
resto de sectores, para poder deducirse emisiones. Las compañías
aéreas europeas consideran que el cálculo de sus
cuotas de asignación de derechos de emisión se deben
realizar teniendo como base el promedio de 2007 a 2006, y no como
propone la UE, de 2004 a 2006.
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