Kofi
Annan se embarca en la cruzada climática
La nueva organización creada por el ex secretario general
de la ONU, Kofi Annan, el Foro Humanitario Mundial (FHM), dedicará sus
primeros esfuerzos a las amenazas del cambio climático.
Internacional / 19-10-2007
Nos concentraremos
en la adaptación, es decir, el seguimiento
de los efectos actuales que el cambio climático produce
en comunidades e individuos, dijo Annan, quien durante dos mandatos,
desde 1997 hasta enero de este año, se desempeñó como
jefe de la ONU (Organización de las Naciones Unidas).
El lanzamiento del FHM se realizó este miércoles
en un acto privado. La organización, que cuenta inicialmente
con respaldo financiero del gobierno suizo, tendrá sede
en Ginebra.
Su objetivo principal será la promoción de diálogos
y encuentros que refuercen la capacidad de la comunidad internacional
para hacer frente a los desafíos humanitarios. También
se dedicará a generar inversiones crecientes para la prevención
y la preparación ante esas urgencias.
Pero en su primera etapa, el FHM procura llamar la atención
y movilizar al público ante el hecho de que el cambio climático
no es un fenómeno en decadencia sino que se extiende y acaece
en este mismo momento, subrayó Annan.
El ex jefe de la ONU llamó a comprender que el problema
del calentamiento global es una cuestión mundial y no se
limita a una sola parte del planeta. Todos estamos en la misma
nave y necesitamos unirnos para resolverlo, enfatizó.
Uno de los miembros de la junta fundadora del FHM es el ingeniero
indio Rajendra Pachauri, presidente del Grupo Intergubernamental
de Expertos sobre Cambio Climático (conocido por su sigla
en inglés IPCC), la organización de científicos
que ha merecido este año el premio Nobel de la Paz, compartido
con el ex vicepresidente estadounidense Al Gore (1993-2001).
Pachauri dijo que el cambio climático ha sido desatendido.
Numerosas comunidades en el mundo, en especial las más vulnerables,
no tienen en este momento otra elección que adaptarse al
cambio climático, describió.
Aunque fuéramos capaces de estabilizar la concentración
de gases de efecto invernadero -causantes del calentamiento,
según el IPCC- y también las temperaturas en
niveles razonables, los efectos del cambio climático continuarán
durante largo tiempo, dijo.
Por ejemplo, la elevación del nivel de las aguas marinas
se prolongará durante décadas, y aun siglos o milenios,
advirtió Pachauri. En consecuencia es absolutamente crítico
que adoptemos medidas eficaces de adaptación, agregó.
La humanidad tiene que adaptarse al cambio climático. Ya
hay comunidades que necesitan asistencia y antes que nada requieren
una clara comprensión de cuáles serán los
efectos del cambio climático y de las medidas de adaptación,
recomendó el jefe del IPCC.
El economista estadounidense Jeffrey Sachs, de la Universidad de
Columbia, juzgó sumamente oportuno e importante el lanzamiento
del FHM por parte de Annan y del gobierno suizo.
Esta iniciativa encaja perfectamente con el marco de negociaciones
internacionales que serán iniciadas en diciembre en la ciudad
indonesia de Bali, para definir qué se debe hacer ante la
llamada crisis climática y que acciones eficaces tendrán
que adoptarse para la mitigación y la adaptación,
sostuvo Sachs.
En las negociaciones intergubernamentales que comenzarán
en Bali habrá que establecer cómo se limitan los
perjuicios que la sociedad está causando y cómo se
adaptan las comunidades a los cambios que ya son inevitables,
expuso.
El académico observó que muchas regiones del planeta
ya están sufriendo los efectos del cambio climático.
En particular, áreas empobrecidas, como el Cuerno de África
o Sudán, donde no es la única pero sí una
de las fuentes de conflictos.
Así ocurre en Darfur, la región del oeste de Sudán
en la que han muerto unas 400.000 personas en una guerra civil
que comenzó como un conflicto por las tierras de pastoreo
en los años 70 entre nómadas árabes y agricultores
indígenas negros.
Esa zona está sometida a fuertes tensiones a causa de una
prolongada disminución de las lluvias. Ese es un factor
grave en uno de los desastres y desafíos humanitarios del
mundo, dijo el economista. Sachs descontó que el FHM desempeñará un
papel trascendente en la búsqueda de soluciones a los retos
ambientales.
El noruego Jan Egeland, ex jefe humanitario de la ONU, opinó que
ese rubro ha constituido siempre una cuestión ética. "La
experiencia nos dice que numerosos gobiernos han firmado el Protocolo
de Kyoto sobre Cambio Climático. Sin embargo,
muchos de esos gobiernos no tienen intenciones de hacer algo por
la aplicación de ese tratado”, reflexionó Egeland.
El FHM pretende estimular el impulso ético necesario para
lograr acciones políticas, opinó. A menudo falta
la aplicación por carencia de voluntad política.
Eso depende con mucha frecuencia de ciertos grupos o gobiernos,
describió.
El Foro realizará una primera reunión anual de alto
nivel en Ginebra, en junio de 2008. Además del ghanés
Annan, Pachauri y Egeland, la junta fundadora de la institución
está integrada por la
estadounidense Catherine Bertini, ex alta funcionaria de Naciones
Unidas, el argelino Lakhdar Brahimi, ex consejero especial del
ex secretario general de Naciones Unidas, el francés Michel
Camdessus, director gerente del Fondo Monetario Internacional entre
1987 y 2000, y la ghanesa Mary Chinery-Hesse, ex directiva de la
Organización Internacional del Trabajo y asesora del gobierno
de su país.
También forman parte de la junta del FHM el suizo Jacques
Forster, vicepresidente permanente del Comité Internacional
de la Cruz Roja, la princesa Haya de Jordania, el estadounidense
Dean Hirsch, presidente de la entidad humanitaria World Vision
International, y el empresario austríaco Alois Hirschmugl.
Los restantes miembros son el teólogo y sacerdote católico
suizo Hans Küng, el ex presidente chileno Ricardo Lagos (2000-2006),
el banquero suizo Ivan Pictet, la ex presidenta de Irlanda, Mary
Robinson (1990-1997), el economista indio Amartya Sen, Barbara
Stocking, directora de la organización humanitaria Oxfam,
la griega Marianna Vardinoyannis, embajadora de buena voluntad
de la Unesco, el australiano ex presidente del Banco Mundial, James
Wolfensohn (1995-2005) y el bangladesí Muhammad Yunus, premio
Nobel de la Paz 2006. |
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