Con los biocombustibles no se ahorran emisiones de CO2
Ecotimes - noviembre 2007
Hartmut Michel, alemán, 59 años,
recibió el premio Nobel de Química en 1988 -conjuntamente con Johann
Deisenhofer y Robert Huber- por determinar, por cristalografía de rayos
X y en una bacteria, el funcionamiento en detalle de la fotosíntesis -la
reacción más importante del mundo, según el jurado-. La
fotosíntesis utiliza luz solar como fuente de energía para obtener
sustancias orgánicas. Michel sigue en el Instituto Max Planck, estudiando
la función de enzimas que tienen un papel en la respiración y el
metabolismo. En la reunión de premios Nobel celebrada este verano en Lindau
(Alemania), Michel no habló de su trabajo sino de una de sus aficiones:
los biocombustibles. Según mostró en Lindau, los combustibles de
origen vegetal no son una buena opción para combatir el cambio climático:
no ahorran emisiones de CO2 y promueven la deforestación de la Amazonia. "No
soy el único que dice esto, basta hacer los cálculos para verlo.
Sólo que los políticos no quieren escuchar esta idea", dice
Michel.
Según una directiva de la Unión Europea, el 5,75% de
todo el transporte basado en energías fósiles deberá ser
sustituido por biocombustibles antes del 2010. ¿Es una estrategia
equivocada?
Recomendaría abolir esa directiva: con los biocombustibles
no se ahorra emisiones de dióxido de carbono. Es evidente que tenemos
que reducir las emisiones de dióxido de carbono si queremos frenar o reducir
el calentamiento global, tenemos que cambiar de energías fósiles
a energías renovables. Pero la producción y el uso del biogás
o el biocombustible no son neutrales en cuanto a la producción de CO2,
porque al menos el 50% de toda la energía contenida en el biogás
o en el biocombustible procede de fuentes fósiles.
¿Puede explicarlo un poco mejor?
Para producir algunos biocombustibles, como el etanol, hace falta invertir
mucha energía en forma de fertilizante, de transporte... Y también
en el destilado del alcohol. Lo que obtienes al fermentar el vegetal es algo
como el vino, con un 10% de alcohol, y hay que convertirlo en alcohol 100%. Para
eso hay que invertir casi tanta energía como la que hay en el etanol.
Y si obtienes esa energía de combustibles fósiles, acabas emitiendo
más CO2 de lo que emitirías simplemente usando gasolina en
el coche.
¿No es algo que se pueda mejorar con nuevas técnicas de cultivo,
con más investigación en general?
El problema de partida es que la eficiencia global de la fotosíntesis
es muy baja. Menos del uno por ciento de la energía solar se almacena
en forma de biomasa, y no hay muchas posibilidades de mejorar eso. El biocombustible
que se puede producir por unidad de superficie y año contiene menos del
0,4% de la energía solar que ha recibido esa superficie en el mismo
tiempo.
O sea que habría que cultivar superficies enormes para obtener
suficiente biocombustible...
Incluso si no contamos la energía que hay que invertir en producir
los biocombustibles, hay que tener en cuenta que cubrir la demanda de electricidad
de Alemania con biocombustibles exigiría dedicar toda la superficie del
país a cultivos energéticos. En comparación, las células
fotovoltaicas son entre 50 y 100 veces más eficientes en lo que respecta
a convertir la energía solar en eléctrica, y necesitan de mucho
menos suelo. Los cultivos energéticos son una manera muy poco eficiente
de usar el suelo.
Ha hablado también del riesgo de deforestación asociado
al uso de biocombustibles.
Sí, los biocombustibles están fomentando la pérdida
de selva tropical en Indonesia, Malasia, algunas zonas de África y
en Brasil. En Brasil es la soja: cada vez se cultiva más y más
soja en la selva. Y quemar selva para producir soja libera una cantidad enorme
de dióxido
de carbono a la atmósfera.
En su conferencia ha dicho incluso que es más eficiente, y ahorra más
emisiones, usar directamente los cultivos para calentarse.
Sí, puestos a cultivar, el mayor ahorro lo obtendríamos usando
la madera para calefacción, en vez de petróleo o gas natural. El
petróleo se dejaría sólo para los coches. De esa manera
triplicas o cuadruplicas la eficiencia, no pagas el impuesto de convertir
la biomasa en biocombustible.
Pero también ha dicho que producir biocombustibles es más barato
energéticamente en algunos países que en otros. ¿Son los
biocombustibles rentables al menos en algunos países?
Si el biocombustible se produce a partir de la caña de azúcar
en los países en que este cultivo crece como si fuera hierba, sin fertilizante,
como Brasil, sí puede ser un proceso rentable. En Brasil se exprime la
caña y los restos de la planta se usan para destilar el alcohol. Pero
en Europa, con trigo o remolacha, no es rentable. Aquí no se da la caña
de azúcar.
Y ¿si se usan métodos biotecnológicos, enzimas, que digieran
toda la planta -incluida la lignina- para aumentar la eficiencia de la producción
de biocombustible?
No se gana mucho. La eficiencia de la conversión de biomasa en biocombustible
oscila entre el 0,15% y el 0,3%. Y las células fotovoltaicas tienen ya
una eficiencia de entre el 15% y el 20%. Y también son interesantes las
otras formas de aprovechar la energía solar, como la energía solar
térmica.
Así que en su opinión hay que fomentar la energía
solar
La mejor manera de resolver nuestro problema es con energía solar,
lo malo es que las células fotovoltaicas son aún muy caras. Podríamos
tener una granja solar en el Sáhara, por ejemplo, y convertir la energía
que se obtuviera en alguna otra forma de energía que se pueda transportar,
como el hidrógeno. Eso, hasta que se desarrollen cables superconductores
a temperatura ambiente.
Si está tan claro que los biocombustibles no son una opción, ¿por
qué todo el mundo apuesta por ellos?
Es que son una idea muy atractiva, el término bio vende mucho... Pero
no soy el único que critica los biocombustibles. Basta hacer los cálculos.
|
|