El
colapso de los sumideros de CO2 agravará los efectos
del cambio climático
El mar redujo su capacidad de absorber carbono a la mitad
entre 2000 y 2005
La vegetación terrestre y los océanos captan más del 50%
del CO2 que emitimos
Tala ilegal de bosques madereros, en Santa Clotilde (Perú)
Agencias / 23-10-2007
El colapso
de los océanos y de las masas forestales como
sumideros de CO2 podría agravar el efecto del cambio climático
en el futuro, según un estudio científico.
La actividad económica de los humanos libera ahora en la
atmósfera más dióxido de carbono que nunca
y los procesos naturales que deberían frenar su acumulación
en la atmósfera se debilitan cada vez más. Los océanos
y la vegetación terrestre son los responsables de la absorción
del 55% de las emisiones antropogénicas de CO2.
"Combinados, estos efectos caracterizan un ciclo del carbono que
está generando cambios climáticos de forma mucho
más rápida de lo esperado", según un
artículo que hoy publica la revista Proceedings of the National
Academy of Sciences (PNAS, por sus siglas en inglés).
En el estudio los investigadores tomaron, con la colaboración
de barcos mercantes equipados con sistemas automáticos,
más de 90.000 muestras de aguas oceánicas. Tras su
análisis, comprobaron que la capacidad de los mares de absorber
carbono se había reducido a la mitad entre 2000 y 2005.
En el estudio participaron científicos de Australia, Reino
Unido, Francia, Austria y Estados Unidos.
Entre 2000 y 2006 las actividades humanas como la quema de combustibles
fósiles, la fabricación de cemento y la deforestación
tropical dejaron en la atmósfera un promedio de 4.100 millones
de toneladas de carbono cada año, lo cual arroja una tasa
anual de crecimiento del dióxido de carbono atmosférico
de 1,93 partes por millón (ppm), entre un uno y un 3% de
aumento cada año.
Además de esas emisiones a la atmósfera, la actividad
económica humana ha contribuido a la emisión de otros
1.500 millones de toneladas anuales de carbono a los océanos
y 2.800 millones a la tierra.
Este es el aumento más rápido desde que comenzó la
observación continua en 1959, señaló el informe.
La tasa de crecimiento del dióxido de carbono atmosférico
es mucho mayor que en los años 80, cuando fue de 1,58 ppm,
y en los años 90 cuando fue de 1,49 ppm por año.
La concentración actual de dióxido de carbono en
la atmósfera es de 381 ppm, la mayor en los últimos
650.000 años, y probablemente en los últimos 20 millones
de años, según estos científicos.
Si bien la aceleración de las emisiones de dióxido
de carbono se había notado anteriormente, el análisis
actual proporciona algunas explicaciones sobre sus causas.
"La novedad es la demostración de que el debilitamiento ambiental
de regiones terrestres y marítimas contribuye a la aceleración
del crecimiento del dióxido de carbono atmosférico",
dijo Chris Field, uno de los autores del trabajo y director del
Departamento de Ecología Global en el Instituto Carnegie,
en California.
Los cambios en las pautas de los vientos sobre las regiones oceánicas
del sur del planeta, que resultan del calentamiento global, han
traído a la superficie agua rica en carbono, y esto ha reducido
la capacidad de los océanos para absorber el exceso de dióxido
de carbono presente en la atmósfera.
En tierra, donde el crecimiento de las plantas es el mecanismo
más adecuado para extraer el dióxido de carbono de
la atmósfera, las prolongadas sequías han reducido
la absorción de carbono.
Las emisiones generadas por la quema de combustibles fósiles
constituyen la mayor fuente de carbono provocado por los humanos,
y arrojaron un promedio anual de 7.600 millones de toneladas entre
2000 y 2006, comparado con un promedio anual de 6.500 millones
de toneladas en la década de 1990.
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