Miles
de estadounidenses se movilizan contra el cambio climático
Carlos Fresneda / 05-11-2007
Miles de norteamericanos se lanzaron durante el
fin de semana a la calle para reclamar acciones urgentes contra
el cambio climático. La campaña Step it Up se
propagó por más de 500 Ciudades mientras el alcalde
de Seattle, Greg Nickels, hacía un llamamiento a los
ediles y lanzaba un envite al presidente Bush.
"El Gobierno federal ha ignorado el problema durante estos
años",
acusó Nickels. "Pero esa no es una excusa para
no actuar. Seattle ha cumplido e incluso ha excedido los acuerdos
de Kioto, y más de 680 ciudades han seguido nuestro
camino. Estados Unidos es el país que más contribuye
al calentamiento global, y si nuestro presidente no asume el
reto, daremos el giro a nivel local".
Un largo centenar de alcaldes de las principales ciudades norteamericanas
acudieron a la cumbre de Seattle, espoleados por el ex presidente
Bill Clinton y por Al Gore (vía satélite), al
tiempo que miles de ciudadanos daban «un paso hacia arriba» y
acudían a la segunda convocatoria nacional de Step it
Up, la asociación apadrinada por el ecologista Bill
McKibben.
Dieciocho años después de "El fin de la
naturaleza" -el
primer gran libro de divulgación sobre los efectos del
cambio climático- y aprovechando el eco de su título
más reciente (Deep Economy), Bill McKibben ha decidido
pasar a la acción directa. Step it Up dio sus primeros
pasos el pasado mes de enero en Vermont y está escalonando
sus acciones de cara a las elecciones presidenciales del 2008.
"El cambio climático está sucediendo más
rápido de lo que los científicos pronosticaban
y las acciones no pueden esperar", sostiene McKibben. "Todos
debemos poner nuestro grano de arena e introducir cambios en
nuestra vida diaria, pero no basta con eso: debemos exigir
urgentemente responsabilidades a los políticos".
Tres demandas a los políticos
No hubo manifestaciones masivas este fin de semana, sino más
bien concentraciones informativas, celebradas en plazas
y en lugares de paso, con la intención de propagar el
mensaje y hacer llegar a los congresistas y a los senadores
las tres demandas básicas: cortar las emisiones de dióxido
de carbono un 80% de aquí al año 2050, crear
un millón de empleos verdes e imponer una moratoria
en la construcción de centrales térmicas.
Más de mil personas se congregaron ante el Lincoln Memorial
de Washington, y otros tantos en la plaza de Naciones Unidas
de San Francisco y en el Village de Nueva York. "La opinión
pública está despertando, pero aún nos
queda un largo camino", admitió Arthineh Havan,
34 años, voluntaria de Step It Up. "Lamentablemente,
tiene que haber huracanes y fuegos para que la gente sea consciente
de los efectos del cambio climático. La buena noticia
es que este movimiento está sirviendo para movilizar
a la gente joven y hacerle tomar las riendas del futuro del
planeta".
Alejandro Largo, colombiano, 22 años, encabezó la
comitiva de Action!, el grupo de estudiantes de la Escuela
de Artes Visuales de Nueva York: "Nuestra capacidad es
hasta cierto punto limitada, pero podemos crear conciencia
y en eso estamos. Queremos empapelar la ciudad con carteles
que
inciten a la acción -compra local, monta en bicicleta,
escribe a tu senador- y embarcar si es posible a la gente en
esta tarea que va exigir esfuerzo y entusiasmo".
La campaña Step It Up está sirviendo de paso
para conectar incontables iniciativas locales de costa a costa,
como la puesta en marcha por Steve Coleman en Washington, Cool
Capital. "Nuestra meta es reducir el equivalente a las
emisiones de 80.000 coches en un año", asegura
Coleman. "Y hacerlo paso a paso, con iniciativas como
los "viernes en bicicleta", con 'intercambios' de
bombillas incandescentes por bombillas fluorescentes, con campañas
para mejorar el aislamiento y la eficiencia energética
en invierno".
Cientos de ciudadanos de Washington has suscrito el compromiso
y participan activamente en los 'cool events' o actos de 'enfriamiento'
colectivo, con la esperanza de que se dé por aludido
el inquilino de la Casa Blanca.
Bajo el lema "Los grandes cambios empiezan con pequeños
pasos", el Centro para el Nuevo Sueño Americano ha lanzado
otra campaña reciente: Carbon Conscious Consumer (el
consumidor "consciente" de carbono). A título individual,
los ciudadanos se abonan a consignas mensuales -lavar en frío,
dejar de conducir un día a la semana, comprar productos
locales o dejar de comprar agua embotellada- y calculan sobre
la marcha la reducción de sus emisiones.
"La idea es introducir poco a poco hábitos que
a larga van a servir para disminuir en gran manera nuestro
impacto",
afirma Sean Sheehan, miembro del centro que lleva más
de una década promoviendo el consumo responsable y sostenible. "Nuestra
idea es llegar al mayor número de gente pidiéndoles
que introduzcan pequeños cambios, en vez de grandes
sacrificios".
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